🗣️ Autor: Nicolas Dayez, corredor, bloguero y fundador de Athlé expliqué.
Una solución moderna y no invasiva para la salud circulatoria y muscular
Las botas de presoterapia se han convertido en una de las herramientas más eficaces para mejorar la circulación, reducir la retención de líquidos y acelerar la recuperación muscular.
¿Qué es el drenaje linfático?
El drenaje linfático es un proceso fisiológico esencial para el correcto funcionamiento del organismo. Cuando este sistema se debilita, pueden aparecer síntomas como piernas pesadas, retención de líquidos o edemas.
Las botas de presoterapia ofrecen una solución moderna, eficaz y no invasiva para reactivar esta circulación natural. Descubre cómo esta técnica puede transformar tu bienestar y mejorar tu calidad de vida.
El drenaje linfático es un mecanismo biológico clave que permite al cuerpo eliminar desechos, toxinas y bacterias acumuladas entre las células. La linfa —un líquido claro que circula por los vasos linfáticos— desempeña un papel esencial tanto en el sistema inmunitario como en la eliminación de residuos corporales.
Cuando el sistema linfático funciona bien, el cuerpo mantiene un equilibrio óptimo de fluidos y elimina eficazmente toxinas. Sin embargo, una mala circulación linfática puede generar acumulaciones en los tejidos y provocar diversas molestias.
Este drenaje puede realizarse manualmente por un profesional sanitario o de manera mecánica mediante dispositivos de presoterapia. La presoterapia destaca por su eficacia en afecciones como el linfedema —hinchazón ocasionada por una mala circulación linfática—, que afecta a miles de personas en España.
Comprender las botas de compresión (o presoterapia)
¿Cómo funcionan?
Las botas de compresión, también conocidas como sistemas de compresión neumática intermitente, representan un importante avance tecnológico para mejorar la circulación sanguínea y linfática.
Su funcionamiento se basa en cámaras de aire que se inflan y desinflan de forma secuencial y controlada. Este movimiento genera una presión progresiva desde los pies hacia la cadera (movimiento disto–proximal), simulando de forma precisa el efecto del masaje de drenaje linfático manual.
Durante una sesión habitual, la presión puede oscilar entre 25 y 120 mmHg según la necesidad terapéutica, y suele durar aproximadamente 30 minutos. La alternancia de compresión y descanso proporciona una estimulación óptima del sistema circulatorio.
Cámaras de aire y sistema de compresión
Las botas incorporan varias cámaras de aire superpuestas que se llenan de forma programada, aplicando una presión progresiva que empuja los fluidos hacia el centro del cuerpo. Este proceso reproduce la técnica del drenaje linfático manual de manera constante, precisa y sin intervención invasiva.

Los beneficios del drenaje linfático con botas de compresión
Mejora de la circulación sanguínea y linfática
El primer beneficio de las botas de compresión es la mejora directa de la circulación sanguínea y linfática. Al crear una presión variable y controlada, estos dispositivos estimulan activamente el flujo sanguíneo en las venas, favoreciendo un retorno venoso más eficiente hacia el corazón.
Esta mejora en la circulación aporta oxígeno directamente a los tejidos e incrementa el intercambio celular. Para los atletas y personas activas, esta mejora se traduce en un aumento de la oxigenación muscular y un rendimiento físico optimizado.
Reducción de edemas y piernas pesadas
Una de las aplicaciones clínicas más conocidas de las botas de compresión es el tratamiento del edema y del linfedema, condiciones caracterizadas por hinchazón de los tejidos debido a la acumulación de líquidos.
Al estimular activamente el drenaje linfático, las botas favorecen la eliminación de líquidos acumulados en los tejidos. Esta acción mecánica ayuda a reducir el edema y aliviar la sensación crónica de piernas pesadas, especialmente común en personas con insuficiencia venosa.
En un estudio realizado por la Asociación Francófona de Linfología, el 64% de los profesionales encuestados consideró que los resultados eran buenos o muy buenos. Además, como complemento al tratamiento del linfedema, se afirma que la compresión es beneficiosa para aliviar la insuficiencia venosa, la hipodermitis o las úlceras en las piernas.
Eliminación de toxinas y residuos metabólicos
El drenaje linfático facilitado por las botas de compresión desempeña un papel clave en la eliminación de toxinas. La linfa, movilizada de manera eficaz mediante la compresión, transporta más rápidamente los desechos y sustancias nocivas hacia los ganglios linfáticos para su eliminación.
Esta aceleración del retorno venoso ayuda a expulsar las toxinas de la sangre con mayor rapidez. Para los deportistas, esta función es especialmente valiosa para la eliminación del ácido láctico tras el esfuerzo, compuesto responsable de la fatiga y el dolor muscular.
Combate de la retención de agua
La retención de agua es un problema común relacionado con una mala circulación linfática. Puede estar causada por diversas condiciones: enfermedades, medicamentos, calor o incluso la alimentación.
Las botas de compresión estimulan eficazmente el movimiento de la linfa y del agua en el cuerpo. Ayudan a eliminar el exceso de líquido y a reducir la hinchazón asociada. Al favorecer la evacuación de fluidos, ofrecen una solución natural y no invasiva para quienes sufren este problema.
Recuperación muscular y deportiva
Para los atletas, las botas de compresión son una herramienta esencial de recuperación. Estudios científicos han demostrado una mejora del 30% en la recuperación muscular tras el uso diario de las botas durante dos semanas.
Estas permiten:
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Acelerar la recuperación postentrenamiento favoreciendo la eliminación del ácido láctico
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Reducir la sensación de piernas pesadas tras un entrenamiento intenso
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Prevenir lesiones limitando la estasis sanguínea y la inflamación local
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Disminuir el dolor muscular reduciendo la inflamación postejercicio
Los deportistas que compiten varios días seguidos o realizan entrenamientos intensivos se benefician especialmente de esta tecnología.
Mejora de la salud general
Más allá de los beneficios directos en la circulación, las botas de compresión ofrecen mejoras generales de salud. Al estimular el sistema linfático, fortalecen el sistema inmunitario, ya que la linfa es esencial para su correcto funcionamiento.
Esta técnica también ayuda a prevenir afecciones graves como la trombosis venosa profunda (TVP). Su eficacia está ampliamente reconocida en el ámbito médico, respaldada por numerosos estudios clínicos.

Cuándo y cómo utilizar las botas de compresión
Frecuencia y duración de las sesiones
Para obtener resultados óptimos, se recomiendan ciclos de unas 10 sesiones, con una frecuencia de 1 a 2 sesiones por semana. Cada sesión dura alrededor de 30 minutos, lo que convierte la presoterapia en un tratamiento eficaz y fácil de integrar en la rutina diaria.
En la práctica clínica, el drenaje manual se combina con presoterapia en más del 70% de los casos para potenciar los resultados.
Indicaciones terapéuticas
Las botas de compresión están indicadas para:
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Fatiga y dolor muscular
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Esguinces y lesiones
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Hinchazón y edemas
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Problemas musculares y articulares
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Linfedema, insuficiencia venosa
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Problemas linfáticos generales
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Piernas pesadas y sensación de fatiga crónica
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Retención de líquidos
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Celulitis acuosa
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Lesiones agudas en deportistas
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Prevención de varices
Contraindicaciones importantes
Aunque la presoterapia es un tratamiento generalmente seguro, existen contraindicaciones estrictas en las que no debe utilizarse. Se desaconseja su uso en caso de:
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Problemas graves de presión arterial
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Úlceras o heridas abiertas
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Artritis inflamatoria activa
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Asma o enfermedades respiratorias severas
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Insuficiencia cardíaca, renal o respiratoria
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Embarazo
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Infecciones agudas
Ante cualquier duda, se recomienda consultar con un profesional sanitario antes de iniciar el tratamiento.
Consejos de uso práctico
Para garantizar una experiencia segura y eficaz con las botas de compresión, es importante seguir estas recomendaciones:
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Utilizarlas siempre sobre una superficie plana y estable
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Asegurar que el ajuste sea adecuado, sin puntos de presión excesiva
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Comprobar regularmente que las cámaras de aire estén bien posicionadas
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Revisar que no existan fugas de aire ni pérdida de presión durante el uso
Eficacia y resultados clínicos
Pruebas científicas y estudios
La presoterapia cuenta con un sólido reconocimiento médico. Numerosos estudios clínicos han confirmado sus beneficios, especialmente en:
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Tratamiento eficaz de úlceras venosas
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Prevención de la trombosis venosa profunda
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Tratamiento integrado del linfedema
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Mejora significativa de la circulación linfática
Estos resultados avalan su uso tanto en entornos clínicos como en programas de bienestar.
Resultados observados en los pacientes
Tal y como se mencionó anteriormente, el 64% de los profesionales sanitarios reporta resultados buenos o muy buenos al aplicar presoterapia. La incidencia de efectos secundarios es baja, lo que confirma la excelente seguridad de este método.
Los pacientes suelen notar mejoras desde las primeras sesiones:
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Reducción de la sensación de piernas pesadas
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Disminución visible de la hinchazón
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Mayor ligereza y bienestar general
Uso deportivo vs. uso terapéutico
Uso por parte de deportistas
En el ámbito deportivo, las botas de compresión se han convertido en una herramienta esencial de recuperación. Deportistas profesionales y amateurs las integran en sus rutinas para:
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Acelerar la recuperación muscular
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Reducir la fatiga postentrenamiento
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Mantener un rendimiento óptimo
Uso clínico y médico
En el entorno sanitario, los fisioterapeutas y médicos las recomiendan para tratar diversas afecciones, como:
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Linfedema
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Insuficiencia venosa crónica
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Procesos de recuperación postquirúrgica
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Su versatilidad la convierte en un complemento terapéutico fiable y eficaz.
Mantenimiento y durabilidad
Limpieza y mantenimiento
Para garantizar un rendimiento óptimo y una máxima durabilidad, se recomienda un mantenimiento regular. Con cuidados adecuados, un par de botas de calidad puede durar más de cinco años, incluso con un uso frecuente.
Control de estanqueidad
Para mantener la eficacia del tratamiento, es importante asegurarse de que las botas no pierden aire y conservan una presión uniforme. Basta con:
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Revisar que no haya grietas o desgaste.
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Inflarlas de vez en cuando sin el dispositivo para comprobar que retienen bien la presión.
Conclusión
Las botas de compresión representan una solución eficaz, natural y no invasiva para mejorar el drenaje linfático, estimular la circulación y favorecer la recuperación muscular.
Tanto en contextos clínicos como deportivos, esta tecnología ha demostrado ampliamente su utilidad, con un 64% de profesionales reportando buenos o muy buenos resultados y una excelente seguridad de uso.
Accesibles, seguras y respaldadas por evidencia científica, la presoterapia se consolida como una herramienta esencial para el bienestar moderno.
Si estás considerando incorporar la presoterapia a tu rutina de bienestar o recuperación deportiva, elegir un equipo de calidad es clave para obtener resultados óptimos.