Cuando sufrimos una lesión, elegir el tipo adecuado de electroestimulación neuromuscular (EMS) puede marcar la diferencia en nuestra recuperación. En este artículo te contamos cómo aprovechar esta tecnología para no perder masa muscular, acelerar la recuperación y volver al rendimiento de forma segura.
Introduccion
Cada vez más deportistas utilizan la electroestimulación para mejorar su entrenamiento o recuperarse más rápido tras competiciones intensas.
Sin embargo, después de una lesión, muchas personas aplican sesiones de forma imprudente, usando programas que incluso pueden retrasar la recuperación. La clave es seguir siempre las indicaciones de un fisioterapeuta, que sabrá elegir el programa correcto según la lesión y el estado muscular.
Incluso algunos profesionales pueden confundirse, ya que los programas de recuperación no son los mismos que los utilizados para mejorar el rendimiento en deportistas sanos.
Plasticidad muscular: musculos que se adaptan
El tejido muscular es altamente adaptable. Diversos estudios demuestran que los músculos pueden modificar su velocidad de contracción según la estimulación nerviosa que reciben.
La actividad o la inactividad muscular provocan cambios profundos:
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Tipológicos: variación en el tipo de fibras musculares (tipo I y tipo II).
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Mecánicos: fuerza y velocidad de contracción.
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Biológicos y metabólicos: eficiencia en la producción de energía (ATP) y adaptaciones celulares.
Mientras que ganar fuerza y volumen es un proceso lento, la pérdida por inactividad ocurre rápidamente, especialmente tras una lesión. El dolor, la inflamación o la rigidez pueden incluso provocar una inhibición muscular temporal.
Los músculos lesionados ya no presentan su potencial original y deben trabajarse únicamente con ejercicios adaptados a su nuevo estado.
Electroestimulacion para la reeducacion muscular
Los fisioterapeutas suelen utilizar dos tipos principales de programas, según las fibras musculares implicadas.
Programa tipo I: Amiotrofia
Diseñado para activar las fibras lentas (tipo I), especialmente importantes tras periodos de inmovilización o reducción de actividad.
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Frecuencia: 30–35 Hz
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Contracción: aproximadamente 6 segundos
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Descanso: igual al tiempo de contracción
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Ciclos: alrededor de 75 por sesión
Objetivo: restablecer la masa y el volumen muscular, recuperando fuerza y funcionalidad tras periodos de inactividad.
Programa tipo II: Fuerza resistencia y Fuerza
Orientado a las fibras rápidas (tipo IIa y IIb) para restaurar la fuerza y equilibrar la musculatura.
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Frecuencia: 60–70 Hz
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Contracciones más cortas
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Descansos más largos
Indicaciones:
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Recuperar fuerza tras lesiones importantes
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Complementar un programa tipo I
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En deportistas de alto nivel, combinación de programas tipo I y II para resultados óptimos

Electroestimulacion como complemento de la preparacion fisica
Programas de recuperacion
Son los programas más utilizados tras entrenamientos intensos o competiciones. Se basan en frecuencias bajas aplicadas en orden decreciente, en secuencias de 2 a 3 minutos.
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9–7 Hz: efecto drenante, mejora del flujo sanguíneo
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6–4 Hz: efecto analgésico, estimulación de endorfinas
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3–1 Hz: efecto relajante, liberación muscular
Resultado: recuperación muscular más rápida y completa tras el esfuerzo.
Complemento de la preparacion fisica muscular
Además de la rehabilitación, la EMS puede utilizarse como complemento del entrenamiento para mejorar cualidades musculares específicas según la disciplina deportiva.
Programas de resistencia aerobica
Esta cualidad depende de:
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El transporte de oxígeno (sistema cardiovascular, no influenciado por la EMS)
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La capacidad del músculo para resintetizar ATP con oxígeno (donde la EMS es efectiva)
La electroestimulación puede mejorar:
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El porcentaje de fibras tipo I
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La red capilar
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El número y tamaño de las mitocondrias
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La actividad de las enzimas oxidativas
Funcionamiento del programa:
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Contracciones largas y suaves (10–18 Hz)
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Descansos muy cortos
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Más de 200 repeticiones por sesión
Beneficio: mejora de la capacidad oxidativa del músculo en esfuerzos prolongados.
Programas de fuerza resistencia
Diseñados para mantener esfuerzos submáximos durante varios segundos o minutos, y repetir contracciones con un alto porcentaje de la fuerza máxima.
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Frecuencia: 50–70 Hz
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Contracciones prolongadas
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Descansos cortos y parciales
Objetivo: aumentar la tolerancia muscular a la fatiga y al ácido láctico.
Programas de fuerza
Para desarrollar la fuerza máxima se utilizan frecuencias elevadas, hasta 100 Hz.
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Contracciones cortas
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Descansos largos (aproximadamente 30 segundos)
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Máximo de 40 ciclos por sesión
Objetivo: aumentar la fuerza máxima sin comprometer la calidad de las contracciones.
Programas de fuerza explosiva
La explosividad se refiere a la rapidez con la que un músculo genera su fuerza máxima, esencial en deportes con movimientos rápidos como carreras, saltos o lanzamientos.
Funcionamiento:
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Contracciones rápidas y potentes
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Enfoque en la velocidad de respuesta muscular
Beneficio: generación de fuerza más rápida y eficiente en acciones explosivas.
Consejos para deportistas lesionados
No sustituir la rehabilitacion
Los programas de preparación física no deben reemplazar la rehabilitación.
Riesgos: sobreestimulación, fatiga prematura y pérdida de eficacia.
Recomendación: solo reanudar la estimulación complementaria con autorización del fisioterapeuta.
Abstenerse en lesiones fragiles
En lesiones que afectan al complejo musculotendinoso (desgarros, roturas de tendón, cirugías recientes), se recomienda no utilizar EMS durante la fase de curación, salvo bajo supervisión profesional.
Autorizacion para trabajar musculos no lesionados
Durante la recuperación, es posible trabajar músculos no afectados por la lesión. Por ejemplo, en una rehabilitación de ligamento cruzado anterior, se puede entrenar el tren superior.
El fisioterapeuta podrá:
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Indicar qué músculos pueden estimularse con seguridad
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Adaptar los programas a la disciplina deportiva
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Proponer un calendario de sesiones de EMS
Uso complementario de la reeducacion
Algunos modelos Compex incluyen programas básicos de reeducación (tonificación y refuerzo muscular).
Si no existen precauciones específicas, el fisioterapeuta puede recomendar:
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Una segunda sesión el mismo día de la rehabilitación
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Una o dos sesiones adicionales en días sin rehabilitación
Estas sesiones utilizan el mismo programa empleado durante la intervención quirúrgica, garantizando continuidad y seguridad.
Conclusion
Durante todo el proceso de recuperación, el fisioterapeuta acompaña y guía al deportista lesionado.
La electroestimulación es una herramienta eficaz si se diferencia claramente entre:
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Rehabilitación: recuperar masa, fuerza y funcionalidad
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Preparación física: complementar el entrenamiento y mejorar cualidades musculares
Con supervisión profesional, la EMS permite elegir programas seguros, ajustar correctamente la intensidad y mantener el rendimiento muscular durante la recuperación.